COVID - 19





Si usás mascarilla, protegés a otras personas.
Si otras personas usan mascarilla, te protegen a vos.



La AMA reconoce a todo el personal de salud que se enfrenta a una de las mayores pandemias y son ellos, con pocos recursos y herramientas, los que se encuentran en la primera línea de batalla contra el virus COVID-19.

Es necesario revalorizar el desempeño de todos los profesionales que conforman el equipo de salud.
Apoyemos a nuestros médicos, enfermeros, auxiliares y a todos los trabajadores de la salud que arriesgan su vida en la lucha contra el #coronavirus

Tenemos que ser conscientes de lo que está sucediendo, todos #somosresponsables #quedateencasa y tomá todos los recaudos posibles.

Querés ayudarlos, no viajes, no salgas, lávate las manos y protegé a los demás, sé responsable.

La Asociación Médica Argentina se suma al apoyo que brinda toda la población al equipo de salud y ante la emergencia, acompaña las decisiones que emanen del Ministerio de Salud de la Nación para controlar la pandemia.

COVID 19

ES IMPRESCINDIBLE LUCHAR CONTRA LA PANDEMIA CON RIGORISMO CIENTÍFICO.

Jorge Osvaldo Gorodner

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Centro de información COVID-19



Protocolos para el hogar


Sistema de información para la Región de las Américas


Respuesta en hospitales



Artículos de todo el mundo sobre covid-19

 

Encuesta para Profesionales de la Salud - Impacto Emocional  COVID-19

Lactancia Materna en contexto COVID-19

 

Banco de preguntas COVID-19 - OMS

COVID 19

ES IMPRESCINDIBLE LUCHAR CONTRA LA PANDEMIA CON RIGORISMO CIENTÍFICO.

Jorge Osvaldo Gorodner

Médico y Doctor en Medicina (UBA); Especialista en Infectología; Diplomado en Medicina Tropical (USP-Brasil); Profesor Honorario de Medicina (UBA); Miembro de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires; Director del Doctorado de la UNNE en Medicina; Presidente de la Sociedad Argentina de Patologías Regionales y Medicina Tropical (AMA). Ex Profesor Titular de Infectología y ex Director Investigador del Instituto de Medicina Regional (UNNE).Ex Científico Adjunto del Centro Panamericano de Zoonosis (OPS/OMS).

 

   En un artículo sobre COVID 19, que publicáramos en El Litoral el 23/3/2020 decíamos  que… “ El habitante que está sometido al riesgo de infectarse por COVID-19 debe hacer cuarentena domiciliaria inexcusablemente, a excepción de personal sanitario, de seguridad y otros servicios esenciales. Caso contrario, al no aislarse impide romper la cadena de transmisión, que es por el momento la única arma que tiene la comunidad para frenar su expansión con su carga mortal”. Y completábamos dicha premisa con otra insoslayable: “En estas circunstancias es necesario conocer la magnitud real de la infección del coronavirus para detectar y aislar portadores y asintomáticos, llevando a cabo un estudio epidemiológico que establezca la magnitud de la virosis para hacerle frente eficazmente”

  El virólogo italiano Andrea Crisanti a cargo de la contención de la COVID-19 en el Véneto, Italia (La Nación, 17/4/2020) controló en dicha época el virus porque no siguió las indicaciones de la OMS, considerando que “seguramente las directivas de la OMS al principio fueron totalmente equivocadas: de hecho, indicaban que había que hacerle el test diagnóstico con hisopado solo a personas que estaban mal, con sintomatología respiratoria y que tenían una historia de viajes a China o que habían entrado en contacto con alguna persona enferma”.  Seguidamente agregó: “Es claro que esto obstaculizó muchísimo la implementación de las medidas de prevención, porque si hubiéramos sabido que estaban los asintomáticos que representaban una franja tan grande de la población infectada, quizás hubiéramos tomado medidas mucho más restrictivas en relación a quien iba y volvía de China”. “Testeamos a todos, parientes de los enfermos y posibles contactos, reconstruyendo la cadena de contagios, los aislamos y no le negamos el hisopo a nadie. Interceptamos muchísimos positivos al principio y esto tuvo un impacto gigantesco”, indicó. 

  Hemos sostenido que: “En esta guerra impiadosa no nos va a ir bien si no cumplimos rigurosamente con determinadas  premisas sanitarias que han dado resultados positivos en otras circunstancias. La primera de ellas es el aislamiento de las personas, por cuanto la infección se transmite entre los seres humanos y también por elementos contaminados con el coronavirus en cuestión. Durante cuánto tiempo?. Durante el tiempo que abarque todo el período de transmisibilidad del patógeno; con la salvedad que frente a este virus su comportamiento es impredecible, con el problema que ello trae aparejado”.

  No dejaremos de señalar, como lo hemos hecho en forma reiterada, que “debe efectuarse un análisis epidemiológico para determinar los casos de infección asintomática que deambulan por la calle dispersando el coronavirus a personas sin anticuerpos para defenderse. Estableciendo el diagnóstico de esos casos y su distribución,  permitirá hacer frente a grupos poblacionales de riesgo y llevar a cabo el tratamiento pertinente con asistencia médica, aislamiento y tratamiento”.

  Hoy la situación sanitaria es más compleja que cuando Argentina dio inicio a su plan de lucha. Se han contabilizado más de 1 millón de casos con  28.000 muertes, ocupando primeros lugares en el mundo. El inicio de la cuarentena establecido en el país fue precoz y satisfactorio en el aislamiento  pero ineficiente por la falta de testeos suficientes, vale decir que la acción fue parcial. El hecho de tomar acotadas muestras para test inmunológicos no permitió tener una visión general de la situación,  con el agravante que dejar sin estudiar o hacerlo en forma insuficiente a personas asintomáticas y de paupérrimos síntomas inespecíficos, los que además de portadores constituyen amplios difusores virales.

   Ahora es ineludible disponer una serie de medidas sanitarias de responsabilidad compartida entre autoridades políticas y sanitarias y la población en general,  las que deben ser aplicadas al unísono e inmediatamente.

  El testeo domiciliario ampliado y el control y seguimiento de contactos y sospechosos casuales; cumplir rigurosamente con las normas sanitarias de prevención: distanciamiento no menor de 2 metros entre las personas; lavado de manos e higiene general de ropas y calzado; al toser o estornudar guarecer la expansión de secreciones utilizando el pliegue del codo o pañuelo descartable; uso riguroso de tapabocas o mascarilla fácilmente desechable; uso de alcohol gel; limpieza o higiene de ambientes, particularmente los que no tengan adecuada ventilación y de utensilios con productos  antimicrobianos aprobados por la autoridad sanitaria. A ello deberíamos añadir la información que un grupo de más de 200 profesionales de 32 países del mundo han  manifestado que tienen suficientes sospechas para creer que el virus permanece en el aire en lugares cerrados y mal ventilados (La Nación.com 6/7/2020).

  Ello  implica una importante movilización de agentes sanitarios y recursos para llevar a cabo el programa sanitario de preservación de la salud de la población detectando quién debe ser aislado, controlado y de ser necesario tratado antes de proceder a disponer medidas epidemiológicas atenuantes. Pero es la población, los seres humanos los que deben tomar conciencia de la necesidad de cuidar su salud y la de sus congéneres. Caso contrario sin la participación comunitaria no se logrará éxito en la lucha contra esta pandemia. Y ello será en gran medida así hasta contar con una vacuna que reúna todos los requisitos para ser aplicada a la población con margen de seguridad y eficiencia inmunitaria.

  Un tema insoslayable es el referido a la necesidad de poner en marcha el aparato productivo y los servicios del país. En tal sentido se debe identificar a las personas con inmunidad para empezar con la recuperación de la economía y no  tomar una medida generalizada de aislamiento involucrando a todos por igual. Es decir, aquellos que tienen defensas adquiridas de los  grupos sin inmunidad, hasta que se cuente con la vacuna. En estos casos negativos a los test,  se los debe controlar proveyendo recursos para aislamiento personal e individual y comunitario, y bajo estrictas normas de seguridad para que se incorporen a sus tareas habituales. En este caso los controles deben ser periódicos, siguiendo los protocolos sanitarios establecidos a tales fines.

  Estadísticamente y teniendo en cuenta las cifras señaladas, muchos de los recuperados quedarán con secuelas de por vida, demandando no reiterar acciones de extensión de la cuarentena como única solución, sin un programa que permita ver una razonable normalización de la vida de los habitantes, incluyendo obviamente el aparato productivo del país, actuando de consuno autoridades y población, sin lo cual será muy difícil alcanzar el éxito deseado.

  Lo planteado genera dos problemas fundamentales. Ellos son:

 Problema socio-sanitario.

 Reiteramos las siguientes recomendaciones: Al encontrarnos en plena pandemia, sin conocer acabadamente la patogenia viral, su real magnitud y sin contar con una vacuna para prevenir la patología, no puede pensarse en una inmunidad comunitaria o de “manada” porque sería librar a la gente a un futuro incierto.

 En consecuencia las medidas a llevar a cabo son el aislamiento comunitario y el testeo amplio o masivo idealmente para poder detectar casos positivos, con el fin de aislarlos y tratarlos con los recursos disponibles. Asimismo detectar a contactos con iguales fines. 
  En cuanto a los casos clínicamente diagnosticados, internarlos para su aislamiento y tratamiento. Durante esta etapa se llevarán a cabo protocolos de investigación terapéutica aprobados por la autoridad sanitaria. Y  propender al desarrollo de la investigación terapéutica, diagnóstica y preventiva. 

Problema de producción y generación de recursos

   No obstante la ayuda del Gobierno, ésta no siempre alcanza a cubrir todas las necesidades del hombre y su familia. Esta situación es debida a la interrupción de la cadena de producción que afecta a todo el país.

  Es indudable que la producción debe ponerse en movimiento, según la situación epidemiológica lo permita,  en forma programada de acuerdo con estándares sanitarios, disponiendo e instalando dispositivos de aislamiento personal, lo que no se logra perentoriamente. Para ello cada grupo de trabajo o establecimiento debe chequear previamente con test diagnósticos a todo su personal, determinando los anticuerpos del trabajador frente al COVID-19. En cuanto a los costos operativos de tales medidas, serán los establecimientos y eventualmente el gobierno involucrado quienes dispondrán las medidas y ejecución de las mismas,

 El traslado del personal deberá estar garantizado para no someterlo a viajar sin resguardo  y con peligro de su salud por aglomeración en los medios de transporte.

Conclusiones 
Para encarar eficazmente los problemas mencionados, debemos llevar a cabo al unísono todas las recomendaciones de prevención comentadas, tanto los responsables gubernamentales y la población en general; ésta aportando su mayor contribución para preservar su vida y la de la comunidad, observando  distintos grados de rigor según la región epidemiológica comprometida.  Caso contrario, caminar en tinieblas será hipotecar el futuro de esta generación y el de nuestros hijos.

 

Bibliografía consultada:

-Gorodner J.O.-Aparición de un nuevo coronavirus y recomendaciones de    bioseguridad.            Ellitoral.  17/2/2020-   y   pág.web. Asociación Médica Argentina – 29/5/2020

-Gorodner J.O.-Red sanitaria en salud ambiental: propuesta de creación.  El Litoral 24/2/2020.- Noticias.- Academia Nacional de Medicina BsAs.24/2/2020

-Gorodner J.O.¿Por qué se discute el uso del barbijo? Ellitoral.16/3/2020.

-Gorodner J.O.Luchar contra el covid-19, una responsabilidad de todos-Ellitoral 23/3/2020

-Gorodner J.O.Claves para defendernos del covid-19 Ellitoral.  8/4/2020

  Publicado en Noticias de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires 19/4/2020.-

-Gorodner J.O.Problemas socio-sanitarios y de producción de recursos. Ellitoral. 22/5/2020

-Gorodner J.O.En COVID19 no actuar con rigorismo científico es comprometedor. IntraMED    17/7/2020.