TRISTÁN,
DE LA PASIÓN A LA MUERTE
Dr. Juan
Carlos Fustinoni
Profesor
Asociado. Facultad de Medicina de la Universidad Maimónides de Buenos Aires.
Docente Libre de Neurología de la Facultad de Medicina de la UBA.
Este artículo
corresponde a un fragmento de la Tesis Doctoral en Medicina del Dr. Juan Carlos
Fustinoni, titulada "Estudio psicopatológico de los personajes en la ópera",
la cual fue calificada con sobresaliente.
Con Tristán
e Isolda (1865) llega quizá la apoteosis M movimiento romántico en la ópera.
Wagner se inspira fundamentalmente en el trovador (Minnesánger) Gottfried von
Strassburg quien aproximadamente hacia el año 1210 cantó el himno de amor de
Tristán e Isolda. La obra, que queda inconclusa, fue completada por Ulirich
von Türheim (1230) y Heinrich von Frieberg (1290), que sin embargo no alcanzaron
la profundidad e intensidad de Strassburg.
Debe comentarse,
no obstante, que habría existido un Tristán anterior cuyos manuscritos se extraviaron.
Alrededor de 1150 el famoso trovador Béroul escribió un Tristán en dialecto
langue d'oil, y entre 1160 y 1170 Thomas de Bretagne creó una Epopeya de Tristán
que se conserva parcialmente. Aproximadamente hacia 1190 Eilhart von Oberg compone
un nuevo Tristán basado en el original. Finalmente en el transcurso del siglo
XIX Walter Scott publicó una traducción de una obra de Thomas of Erceldoune
titulada Sir Tristem, a matrical romance of the thirteenth century.
No se sabe
si estos amantes han existido en realidad ' La cuna de la leyenda se situaría
en un espacio comprendido entre Irlanda, Cornualles (Inglaterra) y la Bretaña
francesa y posiblemente fue difundida por los bardos británicos -músicos profesionales
en la corte de los príncipes celtas (520),
Strassburg
cantaba el amor de ambos personajes que era producto de un filtro que, por error
y creyendo que era vino refrescante, bebieron Isolda, princesa de Irlanda y
el caballero Tristán -ambos hijos de reyes-. Este elixir había sido preparado
por la madre de Isolda, reina de Irlanda, y se lo había dado a su hija que iba
a ser llevada a Cornualles por Tristán para desposar al rey Marke, tío de aquél,
con el propósito de que encendiese en los futuros cónyuges una pasión recíproca.
El trovador
decía sobre su efecto: "Quien bebe este elixir, habrá de prodigarse, amar
aun contra su voluntad, a una persona sobre todo y sólo a ella. Con la poción
beberán una vida y una muerte, un gozo y una pena.. No se sabe dónde se obtenían
esas hierbas pero se decía que estaban compuestas de sombras de la noche, azafrán
y mirra y una pizca de beleño.
Tristán
habría salido de St. Paul de León para dirigirse al reino de su tío Marke en
Cornualles. Se sabe que a su servicio habría vencido a Morholt, el príncipe
irlandés, en una de sus incursiones a Cornualles para cobrar un tributo previamente
convenido entre ambos países, enviando a Irlanda su cabeza como trofeo. Morholt
(a quien Wagner llama Morold y lo convierte en el prometido de Isolda) era el
hermano de la reina y por ende tío de Isolda. Tristán, que resultó herido en
combate, habría viajado a Irlanda para requerir los servicios de la reina que
poseía fama de hechicera milagrosa. Sin embargo Wagner hace recaer este elemento
en Isolda en su encuentro con Tristán, que se hace llamar "Tantris"
para no ser identificado. A pesar de que ella lo cura y reconoce, no puede vengar
la muerte de Morholt con su espada, porque al mirarlo a los ojos quedan embelezados
el uno del otro. No obstante, beberán el filtro al final de la travesía 2.
Wagner
no le confiere al filtro el poder mágico de la leyenda: en su obra tiene sobre
todo una función meramente desencadenante de un amor que ya había nacido entre
ambos seres, eliminando sus inhibiciones y haciéndolo exhalar. Dicho de otra
forma, el filtro se convierte aquí en un hecho casual, debido al cual queda
al descubierto lo sentido y pensado hace ya mucho tiempo: Isolda ama a Tristán,
desde el momento en que éste, diciendo llamarse Tantris, había llegado hasta
ella, en procura de curación para la herida que lo aquejaba; y también en el
pecho de Tristán arde desde aquel instante una secreta llama de admiración y
veneración hacia Isolda 3. El filtro no aumenta de ningún modo la intensidad
del amor inextinguible que une a los dos amantes en el momento de beberlo; esto
no hace más que liberar la expresión de su pasión, a la que, mientras el navío
se acerca a las costas del reino de Marke, se entregan sin freno, ante los ojos
de la tripulación, de Kurwenal, el fiel escudero de Tristán, y casi del mismo
rey Marke, pues ¿no están seguros de haber bebido el filtro de la muerte, seguros
de poder reunirse, a los pocos instantes, en la gran paz definitiva donde toda
su culpabilidad será abolida, y su amor pertenecerá, finalmente, al dominio
de la eternidad? Pero he aquí que no han bebido el filtro de la muerte (ya que
Brangania lo reemplaza por el filtro del amor); más encadenados que nunca a
la vida y a su amor, será necesario que la sociedad los separe, los quiebre,
para que, sin filtro esta vez, se abismen para siempre en las profundidades
insondables de la gran noche 4, Ciertos historiadores presumen que Tristán y
su tío Marke (se habría llamado en realidad Marco Meirchion) habrían sido luchadores
bretones que combatieron en el siglo VI contra la conquista anglosajona de Inglaterra.
Wagner
habría leído el poema de Strassburg en la versión de Hermann Kurz, publicada
en 1844, y además una obra de Hans Sachs, personaje central de sus Maestros
Cantores de Nüremberg, escrita hacia 1550 y titulada Tragedia con veintitrés
personajes del amor del señor Tristant con la bella reina Isolda.
En 1854
se lanza a la tarea de su composición. Arthur Schopenhauer con su negación de
los goces de la vida y las ganas de vivir, que posibilita la última redención
, y el poeta Friedrich von Hardenberg (Novalis) con los Himnos de la Noche,
los cuales inspirarían a Wagner para la añoranza de la paz que sus personajes
sienten por la noche redentora, le habrían dado al compositor esa fuerza necesaria.
Escribía en diciembre de 1854 a su amigo Franz Liszt: "Cuando pienso en
las tempestades de mi corazón, cuando todavía esas tempestades degeneran en
huracanes, he encontrado un único sedante que en noches de insomnio me ayuda
a conciliar el sueño: es la entrañable e íntima añoranza de la muerte: completa
inconsciencia, desaparición de todos los sueños, la única y final redención...
Dado que en la vida jamás gocé la verdadera dicha del amor, erigiré un monumento
a éste...". Posteriormente diría en la autobiografía Mí vida:: "En
parte fue el serio estado de ánimo en que me sumió Schopenhauer y que pujaba
por una expresión extática de sus rasgos básicos, lo que me indujo a la creación
de un Trístán e Isolda.
Quizá fue
su pasión por Mathilde Wesendonk el hecho que impulsó su afán creador en forma
decisiva. En ella Wagner había encontrado una comunión espiritual, artística
e intelectual que llenaba toda esa soledad que había sentido hasta entonces.
Mathilde
había escrito cinco poemas que Wagner puso en música: "Der Engel"
(El Ángel), "Tráume" (Sueños), "Schirnerzen" (Dolores),
"Stehe still" (¡Quédate en silencio)I'm Treibhaus" (En el invernadero).
Esta última contiene el tema principal para el preludio del tercer acto y "Tráurne"
la entonación correspondiente a la noche de amor del segundo acto de la obra.
Luego de
concluido Tristán y terminada su relación con Mathilde, le escribe a ésta lo
siguiente: "Desde lo más profundo del alma y por toda la eternidad, debo
agradecerle a usted, haber escrito Tristán". La ópera contiene mucho de
la biografía de Wagner: el compositor expresa la impetuosidad de este sentimiento
y su romántico impulso exaltando en forma casi constante la realidad de ese
profundo amor. Wagner se identificó con Tristán y vio en Mathilde a Isolda.
En efecto, existían coincidencias: Isolda estaba por desposara rey Marke y Mathilde
era la esposa de un acaudalado comerciante y mecenas del maestro, Otto Wesendonk.
En definitiva, el amor supremo pero sin esperanzas... Además le había asignado
al personaje de Isolda una relación platónica con Marke (a diferencia de la
epopeya), quizá la misma que él soñaba de Mathilde respecto a Wesendonk. El
trágico desenlace de la ópera no es más que una transposición dramática del
renunciamiento que Wagner y Mathilde Wesendonk vivieron 2.
El compositor
refleja en su obra el amor libre y desenfrenado que está por encima de todo,
que rompe con todo lo convencional, no posee inhibiciones, pero sólo puede concluir
fatalmente con la muerte liberadora, dándonos a entender una vez más, la imposibilidad
del amor en la tierra, del amor completo, físico y psíquico entre dos seres
adultos que han asumido sus responsabilidades vitales 4. En algunos poemas,
las almas de los amantes florecen entrelazadas sobre sus tumbas, cual símbolo
que el amor es más fuerte que todo y vence a la misma muerte (el amor se perpetúa
en ella, la consumación del amor entrañable sólo es imaginable en la muerte).
Tristán e Isolda, el más inspirado poema de amorque se haya escrito, según Thomas
Mann, es aquél que sólo se realiza con la negación de la voluntad de vivir,
mediante la unión de los amantes en el no-ser 5. Wagner toma de la leyenda la
esencia principal, el ambiente y los personajes, adecuándolos a un esmerado
tratamiento poético que unido a la música lleva a un drama lírico de características
prácticamente insuperables.
Cuando
Tristán e Isolda se miran largo rato a los ojos están dispuestos a morir, bebiendo
el vino de la expiación para escapar a la fatalidad de la traición. Isolda lo
insinúa. Los dos ansían una decisión capaz de liberarlos, pues se aman y no
ven futuro para su amor. Isolda va a desposar a Marke y Tristán, leal caballero
de su tío, no puede traicionarlo. Además siente tal veneración que no puede
imaginar para él sino la mujer más excelsa del mundo (entre las virtudes de
la época se hallaba la de poder renunciar para conseguirlo mejor para el amigo,
el camarada, el monarca). Además aunque Tristán también era príncipe, no era
heredero de un reino como en el caso de Isolda, y en rango ésta última estaba
a un nivel superior al suyo 2. Sin embargo beben el filtro del amor que libera
su pasión...
En el tercer
acto, Tristán, que ha caído herido por Melot, se saca deliberadamente los vendajes
de sus heridas, viendo fluir sangre por las mismas y muere a la llegada de Isolda.
Wagner
podría haber atribuido la muerte de Tristán, amén del desangrado correspondiente,
a la enorme presión y excitación psíquica -muere en un inmenso gozo y no en
la desesperación- resultado de la espera de Isolda que no logra salvarlo (sí
psíquica aunque no físicamente). En definitiva, al compositor no le interesaba
el carácter científico M acto de morir ya que fue un místico reconocido y en
lo sobrenatural encuentra su universo (esto es más evidente en la "rnuerte
de amor"de Isolda). Pero la muerte de la misma Isolda no es solamente una
muerte de amor; es también una huída ante una vida que ha quedado sin objeto,
que en adelante se llenaría con rostros y objetos de odio y de disgusto. Se
siente que, para salvar el esplendor de este amor de la degradación que le infligiría
el tiempo, la muerte debe ser su única coronación 4. Nuevamente el amor concebido
en términos de lo eterno, más allá de la muerte. Estos elementos están constantemente
presentes en el drama wagneriano.
Es importante
destacar algunos hechos referentes a la ópera:
a) Wagner
hace cantar juntos a los personajes después que han bebido el filtro, cuando
se han hecho uno a través de su amor;
b) hasta
Tristán e Isolda, todas las óperas de Wagner habían girado en torno a un solo
personaje (Rienzi, El Holandés Errante, Tannhauser, Lohengrin). En esta obra
aparecen dos figuras centrales unidas, cual símbolo de unidad eterna e inseparable;
c) el compositor
une la noche con la muerte. Sólo ambas pueden fundir de manera profunda a los
amantes 2;
d) en esta
obra se logra la más absoluta correlación entre el argumento, la acción, la
palabra y la música. Es aquí donde la encarnación del drama musical en sí alcanzó
su realización más acabada: el sonido se convierte en acción, el tema básico
de la escena se hace música;
e) a las
representaciones de la misma siguió una epidemia de suicidios como había acontecido
con Werther de Goethe.
Maulcair
6 comparaba a Werther con Tristán y expresa lo siguiente: "El argumento
es exactamente igual. Se trata del drama íntimo de una mujer que respeta a su
marido, pero se siente locamente atraída hacia su amante: de un amante que lucha
por el respeto que siente por la mujer y el marido; de un marido que experimenta
piedad por él y por ella, pero también por sí mismo; de manera que la muerte
se presenta a la mujer y al amante como la única solución posible, la entrada
en el único mundo en que, como dice Flaubert, las almas, mejor que los cuerpos,
pueden abrazarse con delirio', sin deshonor para nadie y sin mal ni injusticia,
en una dolorosa purificación. Tal es la aventura común a las dos obras de Goethe
y de Wagner. El rey Marke y Alberto, Werther y Tristán, Carlota e Isolda, forman
una perfecta simetría psíquica, semejantemente desarrollada. Importa poco que
los detalles escénicos de la anécdota romántica o dramática difieran. Werther
se mata, Tristán e Isolda mueren juntos, él de una herida, ella de dolor. Se
puede prever que Carlota quedará como una muerta en vida, una desesperada con
el corazón apagado, y que Alberto, como Marke, quedará inconsolable y herido
por la fatalidad de su vida inocente. Lo esencial es el fondo psicológico, la
relación de las dos anécdotas a la idea general: doctrina de la antinomia del
amor y del deber, llamado desesperado a la liberación del alma por la evasión
del no querer vivir. Esta última fórmula es "schopenhaueriana".
Y luego
agrega: "Es de gran interés comprobar el acabamiento de la simetría. Los
términos de la ecuación al fin están completos, ya no hay incógnita. Werther/
Wagner/Tristán: Carlota/Mathilde/Isolda: Alberto/Otto Wesendonk/Marke, y nos
encontramos en presencia de un hecho de los más curiosos. Dos obras maestras
de un carácter lírico y romántico, pensadas por dos alemanes a poco más de medio
siglo de distancia, poseen un término medio, por piedra de toque, una aventura
vivida por ellos -apenas por el primero, absolutamente por el segundo-. La aventura
Wagner/Mathilde verifica el Werthery lo hace pasar al estado definitivo de Tristán,
con el agregado de la magia musical y de la moral "schopenhaueríana".
Tristán,
de la pasión a la muerte... El personaje presenta un estado emocional intelectualizado
e impregnado de sentimientos, de gran potencial afectivo, caracterizados por
una persistencia que puede llegar a constituirse en permanencia. Ello trae aparejado
que la afectividad predomine en su actividad psíquica, quedando su conducta
condicionada a este estado 7.
Desde ya
que se produce una canalización existencia unilateral individuo con desatención
a otra actividad ajena al tema de su pasión.
Este estado
que no significa patología y que puede ser experimentado por cualquier persona
en determinados momentos de su vida, lo cual es bastante común, puede llevar,
como en este caso, al individuo a un estado patológico cuando su pasión lleva
a la producción de ideas sobrevaloradas de connotación anormal, sobre todo cuando
estas ideas presentan una extraordinaria firmeza y difícil reductibilidad.
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